Aeonium holochrysum

Aeonium holochrysum

domingo, 12 de febrero de 2012

Un volcán en El Hierro.

Por Venancio Acosta Padrón. 

En los últimos meses, en que se ha desarrollado en las costas de El Hierro, a pocos metros de la costa una erupción volcánica submarina, hemos visto como nos han visitado numerosos periodistas de un gran número de medios de comunicación y han transmitido en directo como se ha desarrollado la erupción y como se ha desenvuelto la vida de los herreños, generalmente en relación con el fenómeno volcánico.
Por diversas razones la imagen que se ha trasmitido de la Isla de El Hierro, ha sido de crisis total y  de una isla tenebrosa donde es muy peligroso acercarse. Se da la noticia de los movimientos sísmicos, muchos miles, como si la isla estuviera temblando continuamente, cuando la realidad es que han sido pocos los movimientos sísmicos que ha percibido la población y que se redujeron a un corto periodo de tiempo, hace ya más de un mes.
Pero la realidad es que lo que está desarrollándose en la Isla de El Hierro, es un fenómeno volcánico, que no ha representado ningún peligro para la población, más alla de la imposibilidad del uso de la zona marítima cercana a La Restinga.
En definitiva los posibles visitantes de El Hierro, se han perdido en estos meses la posibilidad de observar un fenómeno natural, que por su rareza difícilmente se podrá observar en el espacio de vida de una persona. Los llamativos colores que se pueden observar en el agua, desde el color marrón, verde o el azul turquesa de los mares del Caribe que se ha podido observar hoy (12-02-2012), el burbujeo que se divisa desde la carretera de acceso a La Restinga y asimismo la posibilidad de ver el material magnatico humeante que asciende desde el punto de emisión de la lava hasta la superficie del mar.
Por ello, la Isla de El Hierro, debería ser en estos momentos un lugar donde los visitantes podrían contemplar sin peligro alguno el importante fenómeno volcánico submarino, y el espectáculo que como consecuencia se genera en la superficie del océano frente al pueblo de La Restinga.

sábado, 14 de enero de 2012

La lucha canaria.

Por Venancio Acosta Padrón
La lucha canaria en El Hierro, ha sido a lo largo de los tiempos, una tradición, una competición, una costumbre o un deporte. Lo cierto es que ha movido pasiones, ha despertado sentimientos y ha sido uno de los números más importantes que no podía faltar allá donde se celebraba cada una de nuestras numerosas fiestas populares.
Los herreños se desplazaban por los diferentes pueblos de la Isla, siguiendo al equipo representativo de su pueblo, y en el desarrollo de las agarradas, los impulsos y sentimientos, se hacían patentes.
En un principio, los enfrentamientos se organizaban por bandos, eran frecuentes aquellos legendarios enfrentamientos entre el campo y la capital. La organización de los bandos estaba también en función de la relación de fuerzas que se entablaban entre los diferentes luchadores.
Aún hoy son recordadas las grandes luchadas que se organizaban en San Andrés el día de Los Remedios, el día 8 de septiembre, hasta dicho pueblo se desplazaban numerosos visitantes con el solo propósito de estar presente en la luchada. Las Luchadas de San Pedro y san Bartolo en El Mocanal, donde en la plaza de San Pedro era imposible la presencia de más gente. Las Luchadas del día de Reyes el 24 y 25 de septiembre en La Dehesa, Sabinosa y El Golfo.
La luchada del día de La Concepción, el 8 de diciembre en La Villa de Valverde o la celebrada con motivo de La Paz, el día 12 de septiembre en El Pinar y como no las apoteósicas que los días de San Lorenzo y Nuestra Señora de La Candelaria se celebraban el 10 y el 15 de cada mes de agosto en el valle del Golfo.
Aquellos enfrentamiento en lucha corrida en que en muchas ocasiones el padre salía en defensa de un hijo que había caído en el terrero con el fin de salvar el honor familiar.
Los desafíos siempre llamativos entre los mejores luchadores de cada bando, solían ser a cinco luchas.
En definitiva, una tradición o costubre que ha sufrido numerosos altibajos a lo largo de la historia, desde aquellos momentos brillantes, con grandes luchadores en los terreros herreños, hasta momentos de olvido que suelen ser cíclicos, pero siempre recordados por un pueblo el herreño amante de las costumbres, las tradiciones y de nuestro deporte por excelencia.  

viernes, 9 de diciembre de 2011

El pueblo de El Mocanal en La Isla de El Hierro.

Por Venancio Acosta Padrón
Se trata de un pueblo situado en la zona de medianías, sobre los 500 metros sobre el nivel del mar, en la vertiente norte de la Isla de El Hierro, que durante mucho tiempo estuvo encuadrado en la antigua Jurisdicción de Barlovento, según la división que de la Isla de El Hierro hicieron los condes de La gomera y señores de El Hierro. Siendo el lugar más poblado de todos los que componen la comarca norte de la Isla, en él fue construida desde el siglo XV, la antigua ermita de San Pedro en la actualidad desde mediados del siglo XX convertida en parroquia, situada bajo la advocación y el patronazgo del apóstol San Pedro.
Famosas son las pintorescas alfombras elaboradas con diferentes materiales tratados de manera artesanal, cada año para el día del Corpus y que es motivo de convocatoria a numerosos visitantes con el objeto de observar, este peculiar modo de tapizar el recorrido procesional.
Se trata de un pueblo, antaño de carácter agrícola y que en la actualidad sus habitantes basan su economía en el sector servicios y el comercio, basándose para ello en la cercanía a Valverde la capital de la Isla.
Una buena parte de sus habitantes, veranea en el pintoresco poblado costero del Pozo de Las Calcosas, donde han sido acondicionadas zonas de baño y asimismo donde perdura el llamativo modelo de techumbre en las casas a base de paja de centeno, que era el modelo para cubrir las casas tradicionales herreñas.
En El Mocanal, se conservan rincones en que se ha mantenido intacta la arquitectura tradicional, con pequeñas calles y plazas que muestran el lento paso del tiempo, y que resulta llamativo para los visitantes al lugar.
En la actualidad, desde hace pocos años, el pueblo de El Mocanal, se ha convertido en lugar de paso de todos los viajeros que acceden o salen del valle del Golfo, a través del túnel de Los Roquillos, lo que ha convertido al pueblo en un importante nudo de comunicaciones, suponiendo asimismo un respaldo importante para el desarrollo del incipiente sector comercial que se esta desarrollando en la zona.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El pueblo de Isora en la Isla El Hierro.

Por Venancio Acosta Padrón 
El pueblo de Isora se localiza en la vertiente este de la isla de El Hierro, hacia el centro de la Isla. En la actualidad agrupa una serie de aldeas que formaban parte la antigua Jurisdicción de Azofa, y que ahora constituye uno de los pueblos que conforman el Municipio de Valverde.
Este pueblo, que hasta mediados del siglo XX, era uno de los más poblados de la Isla, en la actualidad ha visto mermada su población debido a varias razones: de una parte la masiva emigración de sus vecinos a Venezuela cuando se iniciaba la segunda mitad del siglo XX, que dejó la población por debajo de la mitad de los valores normales y por otra parte debido al cambio en la forma de vida de la sociedad actual, en que la economía familiar se basaba en una sociedad ganadera a una nueva economía centrada en el sector servicios, lo que ha llevado a un gran número de familias a desplazarse hacia las zonas costeras de la isla en busca de mejores condiciones climáticas.
Se trata de un pueblo que carece de un centro monumental urbano claro, debido a que las viviendas tradicionalmente se han situado, en las pequeñas parcelas familiares, donde la cada familia disponía de huerto propio, y los espacios necesarios dedicados al ganado y a la realización de las diferentes faenas agrícolas. De ahí, que el pueblo aparezca diseminado en una amplia extensión sobre una planicie que se extiende como un balcón, sobre el océano a 900 metros sobre el mar.  
El abandono de numerosas viviendas por las causas citadas anteriormente ha conducido en la actualidad a que, aquellas centenarias viviendas que conservaban de un modo intacto el modelo típico de la arquitectura tradicional herreña, muchas de ellas se hayan restaurado y acondicionado para dedicarlas a alojamientos para turismo rural.
Su situación en el centro geográfico de la Isla, y la elevada población que poseía antaño, hacen que el pueblo se encuentre inmerso en una zona estratégica en medio de una inmensa red de caminos de herradura, o senderos, que comunican con todos los rincones de la Isla.
Por el pueblo de Isora, transcurre el sendero de acceso a Las Playas, desde el mirador de Isora; también se accede fácilmente al monte de pinos que conforma el Pinar herreño;, hacia Jinama desde donde se desciende al valle del Golfo, etc. etc.

martes, 29 de noviembre de 2011

Marcelino Padrón Rodríguez, un grande de la lucha canaria en El Hierro.

Por Venancio Acosta Padrón
Que sirvan estas líneas como homenaje a la memoria de D. Marcelino Padrón Rodríguez, un referente para el conocimiento de la lucha canaria en El Hierro.
D. Marcelino Padrón Rodríguez, nació el día 16 de junio, del lejano año 1927, en el pueblo de Isora, donde residió prácticamente toda su vida, excepto los últimos años en que, tras jubilarse, traslado su residencia al pueblo costero de Timijiraque.
Durante sus años de juventud destacó como excelente luchador, pudiendo considerarse uno de los grandes de la lucha canaria en la isla de El Hierro, en la década de los cuarenta y cincuenta del pasado siglo, siempre defendiendo los colores de su Isora natal.
Con el paso de los años y una vez finalizada su etapa de bregador, desempeño una importante faceta como entrenador de lucha canaria. A modo de ejemplo, fue el primer entrenador de uno de los más grandes luchadores que ha habido en Canarias, Juan Barbuzano, cuando las tardes eran aprovechadas por todos los jóvenes del pueblo para ponerse la ropa de brega.
En el libro biográfico del propio Juan Barbuzano (Juanito), como cariñosamente se le conocía en su pueblo natal, en Isora, al referirse a su entrenador, Marcelino Padrón; señalaba:
“A los quince años, además de participar en los conjuntos juveniles, luchaba en el Ferinto, un equipo de categoría absoluta, entrenado por Marcelino Padrón. Fue precisamente Marcelino quién entrenó, aconsejo y convirtió al joven Barbuzano en un magnifico estilista. Aprendió con él las cuatro o cinco luchas mas esenciales: la pardelera, el cango, el garabato y las contras, sobre todo las contras.”
El maestro, luchador, periodista y directivo de la lucha y D. Francisco Acosta Quintero “D. Pancho”, al referirse a la insigne figura de Marcelino Padrón, en un artículo periodístico, se expreso en los siguientes términos.
“Pero de hombres de hacen los luchadores. Surgió, como por encanto, en Isora un artista de la lucha. Este muchacho, de unos sesenta kilogramos de peso, era Marcelino. Era algo así como un Camurria, un Angelito, un artífice que, sin embargo, no osamos elevar a tales alturas. Marcelino fue el luchador que honró a Isora, y el que la sigue honrando todavía por haber sido el maestro de Juan Barbuzano. Lucho mucho y enseño a muchos. Hay que reconocérselo y agradecérselo.”
Pero, Marcelino continuó sus importantes enseñanzas en el campo de la Lucha Canaria, y así fue el entrenador de aquel potente equipo “El Ferinto”, formado por jóvenes de la comarca de Azofa, de los pueblos de San Andrés e Isora, que cuando finalizaba la década de los cincuenta y la de los sesenta, mostraba su buen luchar por todos los terreros de la Isla, bajo la batuta y la Presidencia de D. Francisco Acosta quintero, “D Pancho”.
Finalmente, cuando se acercaba el final del siglo pasado y la cantera de la lucha canaria en El Hierro, estaba muy mermada, de nuevo Marcelino se puso la ropa de brega para, formando parte de la escuela de lucha canaria del Cabildo Insular, entrenar a diversos grupos de niños que tuvieron la oportunidad de aprender de nuestro deporte autóctono, con este gran maestro.
Aparte del gran luchador que fue Marcelino Padrón, también tuvo tiempo para participar en otros aspectos de la vida herreña, así en el año 1979, formó parte de aquel grupo de jóvenes que con motivo de las primeras elecciones democráticas locales, formaron la Agrupación Herreña Independiente, participando en la candidatura que dicha organización política presentó al Cabildo Insular en 1979, a pesar de que fue el partido más votado y por tanto, ostento la presidencia del Cabildo, D. Marcelino Padrón no salió elegido consejero.
Años más tarde, en la legislatura que transcurrió desde el año 1987 al año 1991, de nuevo D. Marcelino Padrón, formaría parte de la candidatura de la Agrupación Herreña Independiente, en aquella ocasión si resulto elegido como consejero, y se sentó en los bancos del Cabildo Insular durante toda la legislatura.
Fue D. Marcelino Padrón un hombre fiel a sus principios y sus ideas, y siempre estuvo dispuesto para participar alla donde era requerida su presencia, hasta que su salud se lo permitió.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Algunos aspectos de la Geología de El Hierro.

Por Venancio Acosta Padrón
Presencia de materiales freatomagmáticos.
Aparecen en las series basálticas inferiores de ls Isla y han sido puestos al descubierto por la erosión marina. Se localizan en la Hoya del Verodal, y se conocen como “Tosca amarilla”. Estas formaciones tienen este color amarillo característico, igual sucede con la que existe en la Caldereta en la Isla de La Palma.
Gran parte de sus cenizas están “palagotinizadas”, debido a la mezcla que se produjo durante la erupción con el agua del mar. Hoy el acantilado donde aparecen los materiales freatomagmáticos, esta separado del mar debido a la inundación de la franja costera por nuevos materiales emitidos en erupciones posteriores.
El cráter de este volcán, es de gran diámetro y ha sido reconocido con bastante precisión ya que en lo que fue el centro del cráter, se abrió un pozo de 50 metros de profundidad, que alcanzó el nivel del mar. La chimenea esta ocupada por rocas masivas de basalto olivínico. A partir del fondo se abrió una galería de 1050 metros hacia el este. En la galería se fueron perforando materiales freatomagmáticos inferiores apoyados en la ladera del naciente de este volcán enterrado. Este volcán tiene un diámetro de unos 1400 metros y entre sus materiales aparecen incluidos como “bombas”, cantos rodados, muy elaborados y pulidos de playa, todos de basalto. También aparecen algunas fallas y sobre todo, anomalías térmicas, alcanzando los 30 ºC.

Lavas cordadas. Pahoe-hoe.
Entre las emisiones consideradas como recientes, se encuentran lavas que localmente se le denominan “El Lajial” o “Lajial Liso”, que son fundamentalmente lavas cordadas o Pahoe-hoe, que presentan variadísimas esculturas, canalillos, túmulos de presión, con aspecto realmente notable.
Gran parte de la prolongación al Sur de la Isla, hacia La Restinga, ha sido invadida por este tipo de lavas. Su origen esta en una doble alineación de volcanes sobre dos fisuras paralelas, con algunos conos bien desarrolladosde lapilli y algunas “artesas” de emisión traquítica, situadas hacia los 400 metros de altura. Tambien hay coladas de lava en bloques tipo “aa”, que no llaman la atención, ya que constituyen los “malpaíses” que abundan en el Archipiélago o “matorrales”, en El Hierro.
Las lavas cordadas deben en parte su extraordinaria fluidez al contenido en gases que en el periodo de enfriamiento se traducen en pequeñas burbujas. Por centímetro cúbico, llegan a tener entre 450 y 1350. Su fluidez dio origen a un tubo volcánico con galerías laberínticas “La Cueva de Don Justo”, con “estafilitos” en algunas de sus galerías, que se elevan desde el piso como delgadas varillas cilíndricas hasta 70 cm de altura. La entrada de esta cueva esta al Sur de la Montaña de Iramas o de Prim.
Parte del Lajial Liso, cerca de La Restinga, esta cubierto por una delgada capa de lapilli (jable), proyectado desde La Hoya de Marta, situada al final del Llano de Iramas y junto al borde del acantilado de Icota. Otras lavas cordadas se encuentran en El Julan, en Los Letreros, así como en la Punta de Orchilla donde se emplaza el Faro.  

BIBLIOGRAFÍA: Asociación Canaria para la enseñanza de las ciencias. Litología de la Isla de El Hierro. Telesforo Bravo. 1990.

martes, 1 de noviembre de 2011

Sendero Arenas Blancas a El Verodal.

Por Venancio Acosta Padrón
 Se trata de un sendero restaurado hace unos meses por el Cabildo Insular y que partiendo de la Playa de Arenas Blancas, transcurre a través de un campo de lavas, prácticamente sin ser alteradas desde que el volcán expulsó el magma y se transformo en un una serie de espectaculares formas.

El Sendero se inicia en la playa de Arenas Blancas, la cual recibe su nombre debido a que esta formada por diminutos restos de conchas marinas que el mar ha ido depositando en la zona a través de los siglos, trascurre por el borde del acantilado a una media de 20 metros sobre el nivel del mar y serpenteando los numerosos salientes que se dibujan en la zona.
El sendero adecuado ha sido a lo largo de mucho tiempo cruzado por numerosos pescadores que se desplazaban hasta la zona de El Verodal con el fin de practicar la pesca, pero que en los últimos tiempos su trazado se iba perdiendo debido a diversos factores.

Cuando se realiza el paseo se pueden ver las espectaculares formas que la naturaleza ha dejado en los acantilados marinos próximos, desde grandes puentes que la naturaleza formó al enfriarse la lava en contacto con el agua, hasta numerosas cuevas marinas donde retumban las olas en el ir y venir e incluso numerosos y espectaculares hervideros que se observan en los momentos en que la mar esta muy embravecida.

Se trata de un lugar, en la costa norte del extremo mas occidental de la Isla, donde se puede hacer un paseo muy agradable, aunque no es aconsejable ni oportuno abandonarlo con el fin de acercarse al acantilado, debido a la peligrosidad del mar en la zona.